miércoles, 21 de octubre de 2015

Recomendaciones de anime Otoño 2015 segunda parte


Heavy Object

Objeto Pesado, es una máquina de guerra en un mundo futurista en el que las guerras se pelean y ganan únicamente con estos armatostes, lo que evita que haya millones de muertos pero nos imaginamos que ponen mucha presión sobre los hombros de los pilotos de estos enormes artilugios que suelen ser de la alta sociedad y sobre quienes se encargan de su mantenimiento. La serie seguirá Quenser quien es un mecánico en entrenamiento y a una chica piloto. Dirigida por el señor detrás de Slayers (1996) y Shakugan no Shana (2005): Takashi Watanabe, esta serie se basada en la novela ligera aún en publicación (punto menos) de Kazuma Kamachi creo que nos tiene reservadas algunas buenas sorpresas. El inicio es algo común pero si la historia se decanta por mostrarnos las repercusiones de la guerra en la sociedad a través de estos protagonistas y a la vez los dota de algo más allá del estereotipo creo que estaríamos frente a la animación de la temporada. Claro que podríamos terminar con un Aldnoah.Zero (2014) más espero que el fogueado guionista Hiroyuki Yoshino (Accel World, 2012) los sepa mantener a raya.

 

Comet Lucifer

Creo que el estudio 8-Bit ha hecho un trabajo bastante decente en sus 7 años de existencia y este es su primer trabajo original, lo cual le da al menos un par de puntos extra, al escritor Yuuichi Nomura inmediatamente se le nota la escuela de Eureka Seven (2005) y de Rinne no Lagrange (2011) en las cuales estuvo muy involucrado. En corto, se nota la escuela de Production I. G./Bones .Así que vamos a encontrar mechas, conspiraciones, chica semi-autista con cabello azul, una animación decente y una trama que puede ser lugar común de la A a la Z o puede ser una entretenida historia de aventuras de aparatos voladores, mechas y tecnología fantástica. El inicio no es nada nuevo, un chico que busca reivindicar a su madre por medio de la exploración de una mina de cristales y que tiene una especie de motoneta voladora se ve involucrado en la disputa de su amiga Kaon y su amigo Roman a quienes sus padres han prometido en matrimonio dicha disputa termina con Kaon y el protagonista en el fondo de una mina durante un experimento “gubernamental” que da por resultado la aparición de una chica inconsciente y de un mecha que busca protegerla. Por supuesto la pareja inmediatamente adopta a la chica, pues al parecer, entregarla al odiado gobierno suena como la opción menos plausible. Lo que sigue es el descubrimiento de todos los secretos. Los cristales, la chica, el mecha, y el posible triangulo romántico. Esta serie puede ser el despegue de este novel estudio como verdaderos creadores de animación. Y vaya que eso hace falta. Sin embargo la ropa del chico protagonista no me da buena espina ni el diseño de la niña de cabello azul. Ojalá que funcione.
 

viernes, 16 de octubre de 2015

Recomendaciones de anime Otoño 2015 parte 1


Young Black Jack

Al final del artículo les dejo un vínculo para quienes no sepan sobre Black Jack, en esta nota baste decir que es una de las mejores creaciones de uno de los mejores mangakas en la historia, me refiero por supuesto al manga no kamisama: Osamu Tezuka.


Desde el 2011 Yoshiaki Tabata ha sido el encargado de escribir una precuela del famoso cirujano pirata con cierto éxito (sin final al día hoy, punto menos), y ahora el mismísimo estudio Tezuka Productions se suma a la tarea de hacer la animación dirigida por la señora Mitsuko Kase a quien le debemos la memorable SaiKano (2002). Sin embargo esta es la clase de proyecto que así como puede salir muy bien puede salir muy mal. Ponerse a divagar sobre personajes tan relevantes en la historia del medio no puede ser sino un bisturí de doble filo. Los primeros capítulos pintan bien, si logran mostrar esa vulnerabilidad en un personaje que conocíamos casi invulnerable y sobre todo si logran dar respuestas plausibles a las interrogantes que teníamos sobre su pasado estaremos frente a una de las animaciones más importantes del año. La verdad suena un poco difícil pero bien vale darle una oportunidad.

**para saber más de Black Jack

 

Utawarerumono: Itsuwari no Kamen

Es una de las iteraciones basadas en el juego franquicia del estudio Leaf a quien si bien le debemos el guion original de To Heart (1997) siempre he pensado que el mérito de esa animación pausada fue de Naohito Takahashi y del estudio Oriental Light and Magic. En fin, la saga de “Los rostros falsos”  (Itsuwari no Kamen) corre a cargo del estudio White Fox quienes en épocas recientes han creado animaciones de la calidad de Jormungand (2012) y Akame ga kill! (2014) y dirigida por el experimentadísimo Keitaro Motonaga quien hizo un trabajo decente dirigiendo la primera pero lleva a cuestas la discutible School Days (2007).

La historia inicia con un chico quien despierta no se sabe dónde, no se sabe cómo y sin saber, por supuesto, nada de su pasado, su presente y de su futuro inmediato solo sabe que una especie de ciempiés gigante está a punto de engullirlo, claro que cómo es el primer capítulo logra escapar con la ayuda de una chica con cola y orejas de gato quien asumirá la tarea de cuidarlo como a un cachorro extraviado. La serie, pues, nos explicará el mundo en el que el chico ha despertado y poco a poco nos revelará el pasado del protagonista mientras, por lo menos así lo espero, la chica gato y él se enamoran y al mismo tiempo habrá una trama en dónde los dos “enamorados” salvaran al pueblo, la ciudad, al mundo o por lo menos a algunas personas.

Animación y música son de una calidad normal sólo esperamos que haya algo diferente, intrigante en este mundo y personajes desconocidos y no solo las mismas respuestas sin gracia que provocan la frustración del espectador insatisfecho.

 

Subete ga F ni Naru: The perfect insider

Todo se convierte en F: el espía perfecto. Es una novela escrita en 1996 por Hiroshi Mori escritor prolífico a quien le debemos la serie de Sky Crawlers llevada a la animación en el 2008 por el maestrísimo Mamoru Oshii. Así que, de antemano, podríamos pensar que historia sí hay. Y creo que por director no va a quedar pues tenemos al buen Mamoru Kanbe quien ha llevado a buen puerto las nada desconocidas Card Captor Sakura (1998) y SO RA NO WO TO (2010)… entonces ¿qué podría salir mal? La verdad que una serie que empieza con un monólogo que incluye frases como “ella siempre estaba pensando, acerca de quién era, de dónde había venido” se pone encima la pesada carga de una historia existencialista que muy pocas animaciones en la historia han podido ejecutar con éxito, el resultado suele ser un serial aburrido con aires de grandeza. La historia pues, trata de científicos geniales, de preguntas profundas y de romances complejos. Esta animación tiene todo lo  necesario para ser muy, muy buena. El que lo logre es definitivamente otra cosa. Yo la vería nada más por la necesidad de ver una animación que exija la concentración del espectador y claro porque la música de Kenji Kawai (músico de cabecera de Oshii) no se da todas las temporadas.
 

jueves, 8 de octubre de 2015

Los mangas más vendidos - Black Jack


La primera obra maestra real del conteo, con solo 17 volúmenes publicados (menos de la mitad de Dragon Ball) y la única que ha vendido más de 50 millones de ejemplares con tan pocos volúmenes. De hecho ha vendido más de 176 millones. No podía ser otra sino Black Jack del manga no kamisama (dios del manga), Ozamu Tezuka.

El Maestro quería celebrarse su aniversario 30 como mangaka y decidió hacer unos 5 episodios sobre un médico Pirata (con mayúscula). Tezuka-sama era, por supuesto, médico titulado y con licencia para ejercer entre manga y manga. Como le gustaba la medicina y tenía muchísima imaginación se creó un personaje que fuera el médico que él siempre quiso ser y lo llamó: Black Jack.

Este personaje digno de la genialidad de Tezuka-sama es por definición ambivalente. No solo físicamente dónde tiene cabello blanco y negro, una parte de piel muy clara y otra más morena. También es ambivalente en sentido moral precisamente por eso es Pirata, porque no quiere que la ley lo restrinja y por eso es el médico favorito del bajo mundo. Black Jack tiene su propio código de justicia y su punto de vista es el único punto de vista válido. Nada le prohíbe cobrar millones de dólares cuando lo cree justo, y nada le prohíbe hacer una operación por un año de sake gratis.

Siendo el mejor cirujano en el mundo nadie, o casi nadie, fallece sin su consentimiento. No solo es capaz de hacer las cirugías de mayor dificultad con total éxito sino que sus habilidades fuera de este mundo lo hacen vencedor incluso cuando sus intervenciones se encuentran con fenómenos paranormales.

Black Jack es un manga de acción pero eso no lo hace menos profundo. Todos sus episodios, que son de entre 20 y 30 páginas, lidian con problemas y situaciones que van más allá del entretenimiento, claro, no en balde estamos hablando del manga no kamisama. Estas situaciones, no en pocas ocasiones, nos llevan a la reflexión profunda sobre la vida y la muerte, sobre el bien y el mal.

Sus casos no son para nada comunes y así como pueden incluir a las personas más adineradas del mundo también a las más humildes, e incluso las operaciones más tradicionales como un trasplante de córnea pueden y de hecho traen las complicaciones más inesperadas.

De aquellos 5 episodios que fueron planeados Tezuka-sama publicó más de 200 y en lo que a ventas de volúmenes se refiere es su creación más popular. Incluso por arriba de Tetsuan Atom (Astro Boy) el cual está unos cinco lugares más abajo. No tan seria como Budha esta serie de historias nos ponen en contacto con conflictos humanos muy interesantes pues no hay nada mejor para valorar nuestra vida que estar al borde de la muerte, y ese hombre de cabello blanco y negro es quien decidirá por el poder que le dan su conocimiento, habilidad y de acuerdo a su muy particular sentido de justicia.

Black Jack es ambivalente en casi todos los sentidos. A pesar de que ahora lleva una vida bastante desahogada tiene un pasado tristísimo. Hasta su salvador resulta igualmente ambivalente: por un lado salvándole la vida y por el otro anteponiendo su prestigió a la salud de Kurou (nombre real de Black Jack). Aún más, este hombre héroe y villano a la vez, termina enseñándole una lección final a nuestro doctor pirata.

Si son aficionados al manga podrán no leer One Piece o Dragon Ball pero Black Jack es imperdible. Toda una cátedra de cómo hacer un manga por un tipo que por alguna razón le llaman el dios del manga.

viernes, 18 de septiembre de 2015

La imagen en código -parte diez-



Llegué sin avisar y la encontré pijama ¡Sí! Pasamos a la sala, le conté la historia, me puse vulnerable, comenzamos a besarnos y a punto de llegar al momento álgido me empujo, nos separamos volvió a verme a los ojos y volví a poner mis manos entre las suyas y volvió a preguntarme:
-¿De verdad no me ocultas nada?- ¿ya sabía lo de mi cita con Brenda? No lo creo fui muy cuidadoso, nadie nos había visto, o quizá alguien nos vio a lo lejos, fui descuidado y ¿si lo confieso a ahora será un buen momento para tener clemencia?, no, no, no nadie nos vio ella no sabe nada.
-Claro que no mi amor- Dije con voz tierna y algo ofendida.
-Muy bien-Dijo con una sonrisa enorme
-Ahorita regreso- Se fue al baño y yo aproveche para irme a su cuarto. Lo crean ustedes o no, nunca había entrado a su cuarto y para aquellos quienes estén leyendo esto solamente por los detalles eróticos confesaré que nunca habíamos tenido contacto físico más allá de besos y caricias mustias (como dice la canción). Así que fue más que razonable el que me haya levantado cuando escuche que cerró la puerta y me haya dirigido a su habitación, igual de razonable fue que abriera algunos de los cajones y tomara sin pedir permiso las pantaletas más llamativas que pude encontrar. Iba de regreso a la sala de manera muy sigilosa cuando me di cuenta que sobre una mesa había un montón de billetes de mil dólares. Me quedé inmóvil, me acerque a verlos y tocarlos, yo nunca había visto esos billetes antes pero se veían y sentían bastante reales, con mucho miedo busqué su teléfono sin encontrarlo. Se escuchó la descarga de agua del excusado y yo no pude salir de su cuarto. Ahora que lo pienso ese sonido, el agua que empuja al drenaje los desechos, resulta bastante apropiado para la situación que estaba viviendo, claro que en ese momento no lo aprecié así.
Cristina apareció en la puerta del cuarto con cara de asombro
-Vine a buscar tu celular porque necesito hacer una llamada y el mío ya no tiene batería-
-Si quieres te presto el cargador- Lo dijo mientras apretaba con fuerza el teléfono que traía en la mano.
-Préstame el celular no me tardo nada- Forcejeamos un poco, en otras circunstancias pudiera haber parecido que estábamos jugando, pero aplicábamos más fuerza de la necesaria a los movimientos y teníamos un brillo de decisión en nuestros ojos.
En general los hombres somos más fuertes que las mujeres. Le arrebaté el teléfono por fin y ella dejó de pelear. Había mandado un mensaje mientras estaba en el baño decía sencillamente: “está aquí”. En circunstancias normales me hubiera quedado a preguntarle ¿qué estaba pasando? Pero estas estaban lejos de ser circunstancias normales. Quizá a ustedes les parecerá estúpido lo que hice y bajo las premisas de cualquier obra de suspenso y acción es sin duda muy tonto. Pero en la vida real dónde es necesario sencillamente un “mal golpe” para perder la vida, en la vida real donde te haces del baño del dolor cuando te sacan las uñas o te dan choces eléctricos en los testículos. En la vida real cuando uno está en peligro: corre.
Salí corriendo del departamento y del edificio y no miré atrás. Corrí hacia el lugar más desierto y escondido que pude encontrar. Jadeando y llorando me senté en un rincón oscuro de la ciudad. Me imagine que el que hubiera mucha gente no habría de ayudarme. Si alguien quiere matarte te mata enfrente de 1 o 1000.
Traté de tranquilizarme. En mi cabeza resonaban todo tipo de dudas. Traté de convencerme de estar inventando todo aquello, posiblemente era la falta de sueño. Seguro estaba exagerando, pero el dinero, el celular, mi casa, todo parecía coincidir de una manera macabra. –El celular- pensé, y abrí el mío y le quité la batería y el chip. No los tiré, dentro de mí todavía una parte se negaba a que esto estuviera sucediendo. Fui a una tienda y cambie un billete en monedas para el teléfono. Tuve que encender brevemente el celular para buscar el teléfono del agente Jasso e hice mi mejor esfuerzo para memorizarlo.

viernes, 4 de septiembre de 2015

La imagen en código -parte 10-



Alan tenía 9 años. Todas las mañanas de escuela su camisa blanquísima contrastaba con su piel morena y su cabello de un negro intenso. Sus maestros lo habrían de describir como un buen niño, cierto, estaba entre los más inquietos pero nunca era mal intencionado. Todo lo hacía con un afán muy puro de diversión. Aunque su mamá se preocupaba mucho porque siempre llevara un uniforme limpio su mamá no podía pasar el tiempo suficiente con él. La tienda, el único medio de vida que tenía la señora para mantenerlo, le absorbía prácticamente todo el día. Casi todos los días al salir de la escuela Alan se quedaba en la casa de uno de sus amigos y no llegaba a la suya sino pasadas las 5. Ese día no fue la excepción y aunque le llamaron la atención dos camionetas negras que pasaban por su calle, no le causaron ninguna alerta. La zona no era conocida por ser muy tranquila y sabía que incluso en la tienda familiar de manera frecuente iban tipos de mala pinta a dejar y recoger cosas. Su mamá le había dicho que eran proveedores de la tienda, pero nunca pudo adivinar que mercancía proveían. Lo que encontró o más bien lo que no encontró cuando llegó a la tienda le puso los nervios al borde la locura. Su mamá no estaba ahí. Las cosas parecían bastante acomodadas pero sabía que algo se había movido, su mamá era una organizadora casi compulsiva. Y la caja con el dinero estaba intacta con monedas y billetes. Su mamá, cierto, podría estar en el baño pero nunca habría dejado el dinero así. Era un niño pero sabía a ciencia cierta que su mamá estaba en serios problemas. Salió corriendo a la calle sin mirar atrás. Eso también se lo había enseñado su mamá:
-Si algún día ves que hay problemas en la tienda vete corriendo-
-¿Qué clase de problemas?-
-Pues que yo no esté o notes que hay algo mal, no te quedes a investigar vete a la colonia del Monte con Gerardo, yo ahí te encontraré, ¿sabes llegar con Gerardo verdad?-
-Sí, mamá-
-No te apures mijo, no me va a pasar nada, es pura precaución-
Lo abrazaba y todo quedaba como un recuerdo, solo que en esta ocasión no estaba su mamá para abrazarlo y su única salida era correr a esa colonia oscura que le asustaba y encontrar al Geras quien lo asustaba un poco más. Por puro hábito se fijó en el reloj y eran las 5:15, oscurecería pronto.
El agente Jasso revisó en la cajuela de su auto los electrónicos que había sacado de la bodega clandestina de los roba coches. Tres computadoras y cinco auto estéreos. Tenía que regresar a la delegación para investigar de quienes eran. Eso le daría una idea de lo que andaban buscando los tipos de las camionetas negras, pues mientras más lo pensaba esto no era cuestión de drogas sino que inadvertidamente los roba coches se metieron en un problema mucho más grave.
Después de dos horas en la delegación no tenía nada en claro, las computadoras eran de estudiantes de universidad que se fueron de juerga después de clase y cuando regresaron medio borrachos al estacionamiento se dieron cuenta que el auto no estaba ahí ni en ningún otra parte a la que ellos pudieran acceder. Jasso pensaba que era difícil que esos estudiantes fueran hackers habilidosos pero por si las dudas comparó sin éxito los accesos hechos en esas computadoras con los registros generados por la sección de delitos de internet. Cuándo regresó confundido a la cajuela para desensamblar los equipos de sonido para encontrar “algo” escondido en ellos se dio cuenta de que mi computadora no estaba ahí. Si existe alguna cosa positiva de mi estilo de vida es que es muy complicado hacerme sospechoso de un evento criminal, el agente Jasso tenía una certeza casi absoluta que yo no era culpable de nada pero siendo la actividad que le faltaba hizo la llamada:
-¿Alejandro?- Doña Coco acababa de irse y la casa parecía medio vacía una vez que tiramos todas las cosas rotas pero al menos era casi imperceptible que horas antes todo había estado patas para arriba. Estaba sentado en una silla de madera del comedor viendo por la ventana como la oscuridad silenciosamente se tragaba al mundo mientras luces solitarias se iluminaban aquí y allá.
-¿Quién habla?-
-Soy el agente Pedro Jasso, nos conocimos esta mañana en la delegación de policía-
-Ah claro, comandante Jasso, un gusto saber de usted tan pronto ¿me tiene buenas noticias sobre la computadora?-
-No precisamente, pero quería preguntarte qué clase de información tienes ahí guardada, esto me ayudará a negociar con los “dueños” actuales-
-No mucho, mi correo electrónico y cursos de capacitación-
-Ah muy bien-
-¿Sigue en pie la oferta de entregármela mañana?-
-No te quiero quedar mal, para serte sincero he tenido ciertas complicaciones-
-¿Complicaciones? Y eso que a usted no le han registrado la casa- Dije exasperado. En ese punto estaba seguro de que me había dejado engañar por Jasso quien muy posiblemente era tan ineficiente y corrupto como todos los demás polis.
-Perdona pero ¿Qué quieres decir con que a mí no me han registrado la casa?-
Le platiqué lo acontecido y tras escuchar muy atento me dijo que de ser posible durmiera en alguna otra parte por un par de noches. Cuando lo sugirió me puse muy, muy nervioso ¿qué demonios estaba pasando? Él me tranquilizó y me dijo que trataría de encontrarle sentido a todo lo que estaba pasando. Lo único claro en ese momento era que tenía muy buenas razones para ir a ver a Cristina :D, hey estaba asustando pero a esta edad uno está carente de cariño femenino ¿no?